22/7/2014

“Oh capitán, mi capitán”.

Hace 25 años de una de mis películas de adolescencia: El Club de los poetas muertos. Se estrenó un 9 de junio. Peter Weir es mi director favorito, aún hoy. Y la primera cita sigue siendo uno de mis mandamientos.

"Me fui a los bosques porque quería vivir sin prisa. Quería vivir intensamente y sorberle todo su jugo a la vida. Abandonar todo lo que no era vida, para no descubrir, en el momento de mi muerte, que no había vivido." H.D. Thoreau.

“Me interné en los bosques porque quería vivir intensamente; quería ‘sacarle el jugo’ a la vida. Desterrar todo lo que no fuese vida, para así, no descubrir en el instante de mi muerte que no había vivido”.

 “Toma las rosas mientras puedas; veloz el tiempo vuela, la misma flor que hoy admiras mañana estará muerta”.

  “La verdad es como una manta que siempre te deja los pies fríos. La estiras, la extiendes y nunca es suficiente. La sacudes, le das patadas, pero no llega a cubrirnos. Y desde que llegamos llorando hasta que nos vamos muriendo sólo nos cubre la cara, mientras gemimos, lloramos y gritamos”.

“Hay un momento para el valor, y otro para la prudencia. El que es inteligente, sabe distinguirlos”.

 “El día de hoy no se volverá a repetir. Vive intensamente cada instante, lo que no significa alocadamente; sino mimando cada situación, escuchando a cada compañero, intentando realizar cada sueño positivo, buscando el éxito del otro; y examinándote de la asignatura fundamental: el Amor. Para que un día no lamentes haber malgastado egoístamente tu capacidad de amar y dar vida”.

“Sólo al soñar tenemos libertad, siempre fue así; y siempre así será”.

"No olviden que a pesar de todo lo que les digan, las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo (...). Les contaré un secreto: no leemos y escribimos poesía porque es bonita. Leemos y escribimos poesía porque pertenecemos a la raza humana; y la raza humana está llena de pasión. La medicina, el derecho, el comercio, la ingeniería... son carreras nobles y necesarias para dignificar la vida humana. Pero la poesía, la belleza, el romanticismo, el amor son cosas que nos mantienen vivos".

"Todos necesitamos ser aceptados, pero deben entender que sus convicciones son suyas. Aunque a los otros les parezcan raras o impopulares, aunque el rebaño diga "eso esta maaaal" (como si estuvieran balando)... deben encontrar su propio paso, su propia manera de caminar, en cualquier dirección, como quieran, sea ridícula, orgullosa, como sea".

 "Robert Frost dijo: dos caminos se abrieron ante mí, pero tomé el menos transitado y eso marcó la diferencia".

"Desafiar la adversidad, enfrentar al enemigo sin temor".

 "Ser un marinero del mundo con ruta para todos los puertos".

 "Oh, vivo para ser amo de la vida, no un esclavo".

 "Avanzar hacia las bocas de los rifles con total indiferencia".

 "Bailar, aplaudir, exaltar, gritar, brincar, rodar, flotar".

 "Que la vida sea de ahora en adelante más que un poema y nuevos deleites".

 "Muéstrame un corazón que esté libre de necios sueños, y te enseñaré a un hombre feliz".
  


10/6/2014

El escribir y sus enemigos

El calor que aplasta y machaca. Los largos días que producen niños tardíos. Las novelas absorventes. Masterchef. Twitter. Facebook. El iPad con conexión a Internet.  Internet en general. Salir a correr por la noche. Tener 1, 2 y 3 blogs. El catarro. Candy Crush. Juego de Tronos. Pintarte las uñas. La mala memoria. Ir al cine. Cenar demasiado. Hacer listados sobre el escribir y sus demonios.

Así estamos y calculo que me quedan apenas veinte páginas de En la sala de espera.

11/2/2014

Arroz con leche asturiano con fresas

Nueva versión del arroz con leche asturiano, receta materna, que os contaba aquí. La única novedad consiste en cortar trocitos pequeños de fruta (no nosotros lo hemos hecho con fresas, pero seguro que también está rico con mango, plátano...) y meterlo en el arroz aún caliente. Luego se quema con menos azúcar. Le da un punto fresquito diferente y muy rico.





9/2/2014

Fabada asturiana

Primero los ingredientes, que deben ser de calidad. No es un plato complejo y que salga bien radica en gran parte en que lo que se use sea bueno. Para unas ocho personas se necesitan un kilo de fabes, tres morcillas, tres chorizos, un buen trozo de panceta. Se deja la noche anterior a remojo en la misma olla que se va a usar las fabes y la panceta con mucha agua. Las fabes son legumbres  delicadas y cuanto menos se meneen y cambien de recipiente mejor. Por la mañana se pone la olla con todo el compango (la carne) justo arriba al fuego fuerte, en cuando comience a hervir se baja para que siga haciendo chup, chup. Tardan entre 4 y 5 horas, así que hay que madrugar. Nada de usar olla rápida o exprés ni de menear con cuchara de madera. Como mucho se menea un poco la olla agarrándola de las asas. Hay que lograr que queden bien enteras, sin despellejar. En mi caso supone bajar el fuego del 6 al 3. Es importante que no se queden escasas de agua, si hay que añadir por haber calculado mal, que sea agua templada. Antes de servirlas se saca el compango y se presenta aparte para que cada cual se ponga lo que quiera. Es preferible llevar el plato servido desde la cocina o plantar la olla en la mesa antes que andar volcándolas a algún recipiente más bonito para que sigan bien enteras.


7/2/2014

Recetario personal: tortilla de calabacines con parmesano

Tortilla de calabacín con queso parmesano. Dos calabacines medianos rallados (el calabacín rallado lo uso para acompañar pasta y está buenísimo) a la sartén a hacerse despacito con aceite de oliva, cuando estén hechos se baten dos huevos, se pone dentro el calabacín quitando el exceso de aceite si lo hubiera y lascas de parmesano. Se coge una sartén pequeña y se hace una tortilla no muy gruesa. Absolutamente delicioso. Me lo acabo de inventar (y zampar) y lo repetiré.
  










27/1/2014

Al rico pan francés

Me gusta dejar aquí algunas recetas que no quiero perder. Por tanto, hoy veréis la receta del pan francés que me facilitó Fer (muchas gracias).


Ingredientes:

600 ml. de agua a temperatura ambiente. (Si es de grifo, dejar un rato para que no esté fría)

50 gr. de levadura fresca.

200 gr. de masa madre.

1 kg. de harina de fuerza (tiene que ser de fuerza).

20 gr. de sal.

20 gr. de aceite de oliva.

En un bol se pone el agua. Se deshace la levadura fresca y se añade la masa madre.

Se añade la harina en bloque y encima la sal.

Se pueden añadir aquí salvados, semillas... para que queden dentro del pan.

Mezclar con la cuerna hasta que esté todo unido.

Añadir el aceite y seguir amasando.

Poner la masa sobre la encimera y amasar un poco (mejora la textura).

Volver a poner la masa en el bol y dejarla reposar en un lugar cálido sin corrientes de aire, cubierta con film transparente. Esperar 20-30 minutos hasta que doble su tamaño.

Volcar la masa en la mesa y darle forma. (Baguettes son 220-250 gr.)

- Si queremos barra de pan, hay que estirar la masa en rectángulo y enrollar primero dos bordes y luego doblar como un libro por la mitad para unir las dobleces previas.

- Si queremos chapata, el rectángulo se dobla sólo por la mitad.

- Si queremos pan de molde, es forma de baguette dentro de un molde.

- Si queremos bollitos, cogemos bolitas de masa y se enrollan con los pulgares hacia dentro.

Una vez dada la forma, se colocan en la bandeja de horno con papel de horno.

Se vuelven a tapar con film y se dejan reposar otra media hora.

Ya está!!!

Si queremos poner semillas, a los 15 minutos (mitad del segundo reposo), se añaden. Si se pone al principio, no sube la masa.

Para que se queden pegadas las semillas, hay que pegarlas con una mezcla de huevo y agua, o harina y agua.

Para las barras de pan, justo antes de meter en el horno, se hacen los cortes encima.

El horno se precalienta a 250 grados. El pan se hornea a 220 grados, entre 22 y 27 minutos.

Se deja enfriar sobre una rejilla para que no condense.

Ya sí que está!!!

22/1/2014

Lentejas con verduras al curry


Hace mucho que no pongo una receta. Estas lentejas caen casi todas las semanas.

Ingredientes: un par de zanahorias, un vaso de lentejas, curry amarillo, media cebolla, un puerro pequeño, algunas judías verdes y un nabo grande (ejem).

Se corta finita la cebolla y se dora en un cazo grande, se añade el puerro, luego el resto de verduras cortadas en dados y las lentejas. Se sala y pone el curry, se revuelve un poco y se añade agua (la que admita, como vaso y medio). Se deja cocer despacito.

Se le puede añadir un punto picante con cayena en la fase inicial de la cebolla.

Dejo foto con una ración preparada para llevar al trabajo, aunque no es muy buena.



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